16 Oct Pasta con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca
¿Alguna vez habéis probado una combinación tan deliciosa que os deja sin palabras? Pues eso mismo me pasó con esta receta de pasta con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca.
La preparé para el #DesafíoGarofalo y os prometo que es una de las mejores recetas de pasta que he hecho nunca. Y no exagero.
Tiene ese equilibrio perfecto entre lo confortante y lo sofisticado: el dulzor de la cebolla caramelizada, la intensidad de los champiñones, la cremosidad de la nata y el toque lujoso de la trufa blanca. Todo unido en un plato que parece de restaurante, pero que se prepara fácilmente en casa.
¿Qué tipo de pasta usar?
En mi caso, he utilizado Radiatori Garofalo, la pasta que me enviaron para participar en el Desafío Garofalo.
Su forma tan particular —inspirada en los antiguos radiadores— es perfecta para atrapar las salsas cremosas y conseguir que cada bocado esté lleno de sabor.
Pero no os preocupéis si no la tenéis en casa: podéis preparar esta receta con cualquier tipo de pasta.
Fusilli, penne, rigatoni o incluso tagliatelle funcionan igual de bien. Lo importante no es tanto la forma, sino esa salsa de cebolla caramelizada con burrata de trufa blanca que lo envuelve todo y la convierte en un auténtico espectáculo.
Receta: pasta con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca

Pasta con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca
Ingredientes
- 30 gr de mantequilla (si tenéis, usad una con trufa: le da un sabor espectacular)
- 30 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 3 cebollas grandes
- 200 gr de champiñones picados
- 500 ml de caldo de pollo o vegetal
- 200-250 gr de pasta (la que tengáis en casa)
- 1/2 taza de nata para montar
- Queso parmesano y mozzarella al gusto
- 1 burrata de trufa blanca
Instrucciones
- Carameliza la cebolla con paciencia.Pon en una sartén amplia la mantequilla y el aceite de oliva a fuego medio. Cuando estén derretidos, añade la cebolla cortada en tiras finas.Deja que se cocine lentamente (unos 25-30 minutos), removiendo cada pocos minutos. El truco está en no tener prisa: el secreto del sabor está en el tiempo.Si te gusta un toque más dulce, puedes añadir una cucharadita de azúcar moreno.
- Añade los champiñones.Una vez la cebolla esté dorada y melosa, incorpora los champiñones picados y cocínalos hasta que suelten el agua y se integren con la cebolla.
- Cuece la pasta directamente en el caldo.Añade el caldo de pollo (o vegetal) a la sartén y después la pasta.Cocinar la pasta directamente en el caldo hace que absorba todo el sabor y que la salsa quede más concentrada.
- Crea la salsa cremosa.Cuando la pasta esté al dente, añade la nata para montar y remueve bien. Deja que espese unos minutos a fuego suave para que la salsa se vuelva sedosa y envolvente.
- Incorpora los quesos.Añade mozzarella y parmesano al gusto. Mezcla hasta que se fundan y se integren completamente. En este punto la cocina huele tan bien que cuesta no meter la cuchara…
- Emplatado final.Sirve la pasta bien caliente y coloca encima una burrata de trufa blanca. Al romperla, la crema interior se mezcla con la salsa y el resultado es absolutamente irresistible.
Consejos para un resultado perfecto
- Cebolla bien caramelizada: si ves que se seca demasiado, añade una cucharada de agua de vez en cuando.
- Mantequilla de trufa: no es obligatoria, pero si la tienes, realza muchísimo el sabor.
- Quesos: juega con las cantidades según prefieras un sabor más suave (más mozzarella) o más intenso (más parmesano).
- Burrata de trufa blanca: si no la encuentras, puedes usar una burrata normal y añadir un chorrito de aceite de trufa o unas láminas de trufa por encima.
Variaciones y alternativas
- Versión vegetariana: utiliza caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
- Versión sin nata: sustituye la nata por queso ricotta o por un poco de leche evaporada.
- Con otro tipo de pasta: si no tienes radiatori, prueba con fusilli, penne o rigatoni.
- Toque crujiente: añade nueces troceadas o avellanas tostadas justo antes de servir.
Un plato ideal para sorprender
Esta pasta con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca es perfecta para una cena especial, una comida con amigos o incluso para darte un capricho cualquier día de la semana.
Tiene ese toque gourmet que enamora a cualquiera, pero sigue siendo una receta sencilla que se prepara en menos de una hora.
Además, combina sabores muy equilibrados: el dulzor de la cebolla, el umami de los champiñones, el toque salado del parmesano y la trufa que eleva el conjunto a otro nivel.
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Y si queréis hacer cebolla caramelizada para tener guardada y utilizar en otras elaboraciones, no podéis perderos la receta de la cebolla caramelizada al Pedro Ximénez. ¡Es una locura de receta!
Conclusión
Los radiatori con cebolla caramelizada y burrata de trufa blanca son una demostración de cómo con ingredientes sencillos y un poco de cariño se puede lograr un plato espectacular.
Un recetón digno de cualquier restaurante italiano, pero hecho con el toque casero que tanto nos gusta en El Delantal de Pauli 💛
¿Os animáis a prepararlo? Si lo hacéis, no olvidéis etiquetarme en Instagram para ver vuestras versiones. ¡Seguro que os queda de 10!
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