12 Jun Salsa pesto cremosa: la receta italiana más irresistible (con y sin nata)
¿Algún otro aficionado por la pasta en la sala? 🍝 Yo sin duda lo soy, y si la acompaño con salsa pesto cremosa, ¡ya me he enamorado! Italia tiene una de las gastronomías más sabrosas y reconocidas del mundo, y dentro de ella, el pesto es sin duda una de las salsas más icónicas. Su color verde intenso, su aroma a albahaca y su textura sedosa hacen que cualquier plato de pasta se transforme en una auténtica delicia mediterránea.
Un poco de historia sobre el pesto
La salsa pesto tiene su origen en Génova, en la región de Liguria, al norte de Italia. Su nombre viene del verbo italiano “pestare”, que significa machacar o triturar, ya que originalmente se preparaba en un mortero de mármol con un mazo de madera. Los ingredientes básicos del pesto genovés tradicional son sencillos pero potentes: albahaca fresca, piñones, ajo, parmesano, pecorino, aceite de oliva virgen extra y sal.
Esta versión de pesto cremoso con nata es una adaptación moderna, más suave y untuosa, perfecta para quienes buscan una salsa menos intensa o para combinar con pastas que admiten un toque más meloso.
¿Con qué pasta acompañar la salsa pesto cremosa?
Aquí hay opiniones para todos los gustos, pero lo cierto es que casi cualquier pasta combina bien con el pesto. En mi caso, los orecchiette son mi perdición: su forma cóncava atrapa la salsa de forma espectacular.
Otras opciones fantásticas son:
- Tallarines o espaguetis, para una presentación clásica.
- Trofie, el tipo de pasta más típico de Liguria.
- Penne o fusilli, ideales para que la salsa se adhiera bien en cada recoveco.
- Gnocchi, si te apetece una versión más cremosa y reconfortante.
💡 Truco: si guardas un poquito del agua de cocción de la pasta y la mezclas con la salsa antes de servir, conseguirás una textura aún más sedosa y un sabor mucho más integrado.
Salsa pesto cremosa

Salsa pesto cremosa en Thermomix
Ingredientes
- 80 gr de queso Parmesano
- 30 gr de piñones
- 80 gr de hojas de albahaca frescas
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cdta de sal
- 100 ml de nata para cocinar
Instrucciones
- Tuesta los piñones: En una sartén pequeña y sin aceite, tuesta los piñones a fuego medio durante unos 2-3 minutos, moviéndolos constantemente para que no se quemen. Este paso realza su sabor y da un toque más intenso al pesto.
- Prepara la albahaca: Lava las hojas de albahaca con cuidado y sécalas bien con papel de cocina o en una centrifugadora de ensaladas. Es importante que no queden húmedas para que el pesto no se oxide ni se oscurezca.
- Tritura los ingredientes: En un mortero grande o en una batidora, coloca la albahaca, los piñones tostados, la sal y el queso parmesano.Si usas mortero, machaca primero los piñones y la albahaca con movimientos circulares hasta obtener una pasta. Si usas batidora, tritura a baja potencia para no calentar el aceite.
- Añade el aceite poco a poco: Incorpora el aceite de oliva virgen extra poco a poco, en hilo fino, mientras sigues mezclando o batiendo. Esto ayudará a emulsionar la salsa y conseguir una textura más cremosa.
- Incorpora la nata: Cuando el pesto esté bien integrado, añade los 100 ml de nata para cocinar y mezcla suavemente hasta que quede una salsa homogénea y de color verde claro.
- Prueba y ajusta: Rectifica de sal y, si la salsa está demasiado espesa, añade una cucharada de agua de cocción de la pasta o un poco más de aceite.
- Sirve y disfruta: Mezcla con tu pasta favorita recién hecha y sirve inmediatamente.
Variantes y sustituciones
- Pesto de rúcula o espinacas: sustituye parte de la albahaca por hojas verdes para un sabor diferente.
- Pesto de nueces o almendras: cambia los piñones por otros frutos secos.
- Versión vegana: elimina la nata y el queso; añade 1 cucharada de levadura nutricional.
- Toque cítrico: unas gotas de zumo de limón aportan frescor y evitan la oxidación.
Consejos para un pesto perfecto
- Usa albahaca fresca y evita la cocción: el calor destruye su aroma.
- No tritures demasiado para que no se caliente el aceite.
- Guarda la salsa en un frasco cubierto con una fina capa de aceite para conservarla hasta 3 días.
- También puedes congelarla en cubiteras y tener pesto siempre listo.
Cómo usar la salsa pesto cremosa
Además de para pasta, esta salsa es una maravilla:
- Como base para pizzas o focaccias.
- Acompañando pollo, pescado o verduras al horno.
- Como dip para crudités o pan tostado.
- Mezclada con arroz o quinoa para un plato rápido y saludable.
Un clásico italiano que nunca falla
En casa, esta salsa pesto cremosa es una de esas recetas que nunca faltan. Se prepara en minutos, tiene un sabor espectacular y llena la cocina de aroma a Italia.
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