Prepara la marinada: En un cazo, mezcla el zumo de naranja, el ajo, el azúcar moreno, la soja y la vainilla. Cocina a fuego medio hasta que la salsa reduzca y tenga textura de sirope. Reserva.
Dora el solomillo: Salpimienta la carne y dóralo en una sartén amplia con un chorrito de aceite. Debe quedar bien sellado por fuera, pero jugoso por dentro.
Carameliza con la salsa: Baja el fuego y ve pintando el solomillo con la marinada mientras se cocina lentamente. Gíralo cada dos minutos para que se impregne bien y se caramelice por todos los lados.
Reposo y corte: Una vez cocinado, deja reposar el solomillo unos minutos antes de cortarlo en medallones. Esto ayudará a conservar los jugos y la textura perfecta.
👉 Consejo: Si quieres un acabado más brillante y caramelizado, puedes añadir una cucharadita extra de azúcar moreno al final y subir el fuego un par de minutos.