Tritura el marinado: Coloca todos los ingredientes del marinado en una batidora o procesador y tritura hasta obtener una mezcla homogénea.
Marina el pollo: Mezcla los dados de pollo con la salsa y deja reposar en la nevera un mínimo de 4 horas (si es toda la noche, mejor).
Prepara las brochetas: Antes de ensartar los trozos, humedece ligeramente los palitos de madera para evitar que se quemen o se pegue la carne.
Cocina el satay de pollo: Haz las brochetas en una sartén o plancha a fuego medio-alto hasta que estén doradas por fuera y jugosas por dentro. También puedes cocinarlas en una parrilla o barbacoa para un toque ahumado más auténtico.
Prepara la salsa de cacahuete: En un cazo, pon todos los ingredientes a fuego medio-bajo y remueve constantemente hasta obtener una salsa espesa y cremosa. Si prefieres una textura más ligera, añade un poco más de agua o leche de coco.
Sirve y disfruta: Coloca las brochetas en un plato y acompáñalas con la salsa. Puedes servirlas con arroz jazmín, noodles o una ensalada de pepino y zanahoria rallada para refrescar.