Derretir el chocolate y la mantequilla: Trocea el chocolate y colócalo en un bol junto con la mantequilla. Derrítelo al baño maría o en microondas (en intervalos de 20 segundos para evitar que se queme). Remueve hasta obtener una mezcla lisa y brillante.
Preparar la base: En otro bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva más clara y espumosa. Añade la pizca de sal y el chocolate derretido (ya templado) poco a poco, integrando con movimientos suaves.
Montar las claras: Bate las claras a punto de nieve firme. Este paso es clave para conseguir la textura ligera y aireada de la mousse.
Unir ambas preparaciones: Añade las claras montadas a la mezcla de chocolate en tres tandas, con movimientos envolventes para no perder el aire.
Refrigerar: Reparte la mousse en vasitos o copas individuales y deja reposar en la nevera al menos 3 horas antes de servir.
Elaboración en Thermomix:
Coloca el chocolate troceado en el vaso y tritura velocidad 8, introduciéndolo por el bocal con el cubilete ligeramente levantado.
Añade ½ cubilete de agua y programa 3 min / 100°C / vel 1.
Saca el chocolate derretido y resérvalo.
Cuando el vaso se enfríe, pon las 3 yemas y el azúcar y mezcla 30 seg / vel 2.
Añade la mantequilla y el chocolate derretido, y mezcla 30 seg / vel 4.
En otro bol, monta las claras a punto de nieve (puedes hacerlo a mano o con una batidora de varillas).
Incorpora el chocolate poco a poco a las claras, con movimientos envolventes.
Reparte en vasitos y deja reposar en la nevera mínimo 3 horas.
Notas
💡 Truco: si quieres una mousse aún más cremosa, puedes añadir 50 ml de nata líquida semimontada a la mezcla final.