Prepara la sandía: Corta la sandía en trozos pequeños y retira las pepitas. Si quieres una textura más fina, puedes licuarla antes para obtener un zumo.
Machaque de hierbabuena: En una jarra grande o coctelera, coloca las hojas de hierbabuena junto con el azúcar y el zumo de lima. Usa un mortero o una cuchara para machacar suavemente las hojas y que liberen su aroma.
Añade la sandía: Incorpora la pulpa o el zumo de sandía a la mezcla y remueve bien.
Agrega el ron y el hielo: Añade el ron blanco y mezcla. Luego incorpora el hielo picado o los cubitos (si los prefieres más líquidos, usa menos hielo).
Completa con el refresco: Vierte el Sprite o la gaseosa justo antes de servir, para que conserve el toque burbujeante.
Decora y sirve: Sirve en vasos altos, añade una ramita de hierbabuena y una rodaja de sandía. ¡Y a disfrutar del verano!